El Servicio de Salud Antofagasta (SSA) interpuso una demanda contra la Universidad de Antofagasta, por la falta del cumplimiento de acuerdos respecto al uso del edificio del ex Hospital Regional de Antofagasta, donde actualmente funciona el Hospital Clínico de la casa de estudios. A través de documentación a la que tuvimos acceso, se conoció la demanda presentada por el SSA en contra de la Universidad de Antofagasta por el no pago de servicios básicos y costos de mantención del edificio del ex Hospital Regional, inmueble que se encuentra bajo la figura de comodato desde el año 2017. La acción judicial incluye gastos por consumo de agua, energía eléctrica y mantención del recinto durante los años en que la casa de estudios ha utilizado el edificio. Según los antecedentes contenidos en la demanda, la deuda acumulada alcanzaría un total de $864.913.325, cifra que corresponde al monto que el Servicio de Salud busca recuperar mediante esta acción legal. Por su parte, desde la casa de estudios se refirieron a la acción legal a través de un comunicado, asegurando que se mantienen revisando la situación y que los hechos serán desvirtuados en el proceso judicial. La Universidad de Antofagasta informa que, junto a su Departamento Jurídico, se encuentra analizando la demanda interpuesta y procederá a la defensa correspondiente en la instancia pertinente. Recalcamos que los hechos en que se funda la misma serán desvirtuados en el momento procesal oportuno, señalaron. Por otra parte, fuentes anónimas de la Universidad de Antofagasta sostienen que los cobros efectuados por el Servicio de Salud Antofagasta incluyen prorrateos y estimaciones, por lo que no reflejan de manera fidedigna el nivel real de utilización de las dependencias, incorporando además periodos en los cuales la casa de estudios no contaba con uso pleno o efectivo del recinto.
Este martes, el Ministerio de Salud (Minsal) anunció cambios en las jefaturas de los Servicios de Salud, donde siete directores cesarán sus funciones, incluidos el de Antofagasta. El Minsal efectuó la salida de los directores de Antofagasta, Maule, Biobío, Los Ríos, Reloncaví, además de acepar una renuncia voluntaria en la Subsecretaría de Redes Asistenciales. Esta medida responde a la evaluación de los resultados de gestión y en la necesidad de fortalecer la conducción del sistema en un contexto que demanda respuestas urgentes, explicaron. En el caso de Antofagasta, el doctor Francisco Grisolía dejará la dirección del Servicio este jueves 19 de marzo y en su lugar, asumirá Fabiola Roa González en calidad de subrogante. “Estamos actuando con sentido de responsabilidad, porque entendemos que hoy la salud requiere decisiones rápidas. Estos cambios responden a un gobierno de emergencia que prioriza la continuidad de la atención y la recuperación del sistema público”, sostuvo el Minsal.
Una grave crisis enfrenta la Unidad Cardiovascular del Hospital Regional de Antofagasta, donde ya se cumplen más de quince días sin realizar cirugías cardíacas, un escenario que pone en riesgo la vida de pacientes de toda la macrozona norte. Así lo advirtió el jefe de la unidad, el doctor Javier Labbé, quien detalló que la suspensión de procedimientos afecta a pacientes que requieren intervenciones urgentes en plazos de 24 a 48 horas, pero que hoy llevan semanas e incluso meses esperando. El especialista explicó que la gravedad es crítica: “Pacientes que deberían operarse en una semana llevan meses esperando. Esto puede convertir una cirugía compleja pero controlable en un caso irreparable”. Actualmente, existen 54 cirugías urgentes pendientes en la macrozona, de las cuales Antofagasta resuelve habitualmente unas 30 al mes. Según Labbé, la suspensión de cirugías responde a la falta de especialistas y al cierre de camas en la UCI cardiovascular, cuyo funcionamiento requiere al menos 12 médicos de turno. Hoy, solo cuenta con la mitad. El equipo —compuesto por cardiólogos, anestesistas cardiovasculares, cirujanos y especialistas afines— ha debido doblar turnos durante años ante la falta de refuerzos, lo que derivó en agotamiento extremo y renuncias progresivas. El problema, asegura, es estructural. “Hace seis años que no llega un cardiólogo nuevo. No existe política de formación de especialistas en la región”, afirmó, agregando que formar un cardiólogo puede tomar más de diez años. Labbé denunció que propuestas concretas enviadas al Servicio de Salud han sido ignoradas, pese a que este organismo es el responsable de asegurar la continuidad asistencial. “No he tenido reunión con el director del hospital ni con el Servicio de Salud. He enviado muchas propuestas, pero no hay respuesta”, lamentó. Entre las soluciones sugeridas están contratar turnos externos desde Santiago, redistribuir médicos en formación o implementar un programa regional de formación de especialistas, como ya ocurre en otras regiones. Sin embargo, ninguna ha sido acogida. La crisis trasciende Antofagasta: la unidad recibe pacientes desde Arica hasta Copiapó, siendo el único centro cardioquirúrgico entre Arica y Viña del Mar. “Si no puedo operar, ¿para qué sirve un cirujano cardíaco?”, cuestionó Labbé, quien advierte que la falta de respuesta amenaza la continuidad del programa cardíaco más relevante del norte del país. La situación evidencia un colapso silencioso que afecta la salud pública regional y que, pese a su gravedad, aún no cuenta con medidas concretas por parte de las autoridades. Vea la entrevista acá:
Por medio de un comunicado, este jueves los gremios de la Red de Salud Antofagasta hicieron pública su solicitud inmediata del director del Servicio de Salud de Antofagasta (SSA), Dr. Francisco Grisolía, ante una serie de decisiones de su gestión. En el documento, los más de seis mil funcionarios representados, alertan sobre el manejo del Gestor de la Red frente al Protocolo de Conciliación de Vida Personal y Laboral, documento que fue autorizado por el equipo asesor del director hace cinco años. Manifestamos nuestra profunda preocupación por la falta de responsabilidad del Dr. Francisco Grisolia, Gestor de la Red, frente a las indicaciones de la Contraloría Regional de la República sobre la autorización del Protocolo de Conciliación de Vida Personal y Laboral, el cual fue autorizado por su equipo asesor y, cinco años después, se autodenuncia ante la Contraloría, trasladando la responsabilidad al personal y no a quiénes dieron autorización. Posteriormente, solicita una reconsideración a la misma Contraloría, iniciaron. De acuerdo a los funcionarios, lo anterior representa laincoherencia y falta de decisiones del equipo que encabeza el Dr. Grisolía, situación que se suma a una serie de problemáticas que fueron enumeradas en el mismo comunicado. El abandono de Urgencia Hospital de Calama, pide renuncia a oncólogo, especialista escaso para el Norte, del CON, descabeza al Hospital de Antofagasta por erradicar malas prácticas al interior del establecimiento y tiene a los COSAM al borde del colapso por la falta de recursos y personal, señalaron. Incluso, manifestaron su descontento con la administración central del servicio, pues los gremios aseguraron que la Ministra de Salud, Ximena Aguilera, está en conocimiento de la situación actual de la red pero No ha demostrado interés ni ha tomado medidas concretas. Los recursos siguen centralizados y no se distribuyen según las necesidades del Norte del país. En este escenario, los gremios declararon estado de alerta y levantamiento de mesa de trabajo por parte del Minsal, y exigieron la renuncia inmediata del Dr. Francisco Grisolía como Gestor de la Red de Salud. El documento fue firmado por Fenats, Fentess, Fenasenf, Fenpruss, Agfussa y Afusamanto Samu.
La Contraloría General de la República (CGR) reveló graves irregularidades en el uso de recursos públicos por parte de la Corporación Municipal de Desarrollo Social (Comdes) de Calama, correspondientes al período enero de 2021 a diciembre de 2023. Según el Informe Final N°273 de 2025, elaborado por la Contraloría Regional de Antofagasta, se detectaron gastos improcedentes por un total de $162.587.530, financiados con aportes per cápita del Ministerio de Salud. El informe detalla que $134.384.530 fueron utilizados en fines ajenos a lo establecido por la ley N°19.378, que regula la Atención Primaria de Salud. Estos recursos se destinaron a pagos de almuerzos, celebraciones del Día del Trabajador, Fiestas Patrias y otras actividades que no guardan relación con la atención sanitaria. Además, se identificó un segundo monto de $28.203.000, empleado para financiar una cena de aniversario del personal de salud en 2022, gasto que tampoco benefició directamente a los usuarios del sistema público. Aunque dichos fondos fueron reintegrados tras la observación del ente fiscalizador, se constató que el reintegro se efectuó con recursos provenientes de una cuenta de educación del Servicio de Salud de Antofagasta, desviando nuevamente dineros con un propósito distinto al legalmente definido. Ante esto, la Contraloría emitió reparos formales y ordenó la restitución de los recursos utilizados indebidamente. El caso fue además remitido al Ministerio Público para determinar eventuales responsabilidades penales. El informe también advierte que el Servicio de Salud de Antofagasta no ha cumplido con su deber de fiscalización sobre la Comdes, lo que motivó la apertura de un sumario administrativo para esclarecer posibles negligencias. La entidad deberá informar los avances del proceso en un plazo máximo de 60 días hábiles. Estas observaciones se suman a los reiterados cuestionamientos sobre la gestión financiera de la Comdes, que administra los recursos de salud, educación y desarrollo social de Calama.
El Servicio de Salud Antofagasta (SSA) interpuso una demanda contra la Universidad de Antofagasta, por la falta del cumplimiento de acuerdos respecto al uso del edificio del ex Hospital Regional de Antofagasta, donde actualmente funciona el Hospital Clínico de la casa de estudios. A través de documentación a la que tuvimos acceso, se conoció la demanda presentada por el SSA en contra de la Universidad de Antofagasta por el no pago de servicios básicos y costos de mantención del edificio del ex Hospital Regional, inmueble que se encuentra bajo la figura de comodato desde el año 2017. La acción judicial incluye gastos por consumo de agua, energía eléctrica y mantención del recinto durante los años en que la casa de estudios ha utilizado el edificio. Según los antecedentes contenidos en la demanda, la deuda acumulada alcanzaría un total de $864.913.325, cifra que corresponde al monto que el Servicio de Salud busca recuperar mediante esta acción legal. Por su parte, desde la casa de estudios se refirieron a la acción legal a través de un comunicado, asegurando que se mantienen revisando la situación y que los hechos serán desvirtuados en el proceso judicial. La Universidad de Antofagasta informa que, junto a su Departamento Jurídico, se encuentra analizando la demanda interpuesta y procederá a la defensa correspondiente en la instancia pertinente. Recalcamos que los hechos en que se funda la misma serán desvirtuados en el momento procesal oportuno, señalaron. Por otra parte, fuentes anónimas de la Universidad de Antofagasta sostienen que los cobros efectuados por el Servicio de Salud Antofagasta incluyen prorrateos y estimaciones, por lo que no reflejan de manera fidedigna el nivel real de utilización de las dependencias, incorporando además periodos en los cuales la casa de estudios no contaba con uso pleno o efectivo del recinto.
Este martes, el Ministerio de Salud (Minsal) anunció cambios en las jefaturas de los Servicios de Salud, donde siete directores cesarán sus funciones, incluidos el de Antofagasta. El Minsal efectuó la salida de los directores de Antofagasta, Maule, Biobío, Los Ríos, Reloncaví, además de acepar una renuncia voluntaria en la Subsecretaría de Redes Asistenciales. Esta medida responde a la evaluación de los resultados de gestión y en la necesidad de fortalecer la conducción del sistema en un contexto que demanda respuestas urgentes, explicaron. En el caso de Antofagasta, el doctor Francisco Grisolía dejará la dirección del Servicio este jueves 19 de marzo y en su lugar, asumirá Fabiola Roa González en calidad de subrogante. “Estamos actuando con sentido de responsabilidad, porque entendemos que hoy la salud requiere decisiones rápidas. Estos cambios responden a un gobierno de emergencia que prioriza la continuidad de la atención y la recuperación del sistema público”, sostuvo el Minsal.
Una grave crisis enfrenta la Unidad Cardiovascular del Hospital Regional de Antofagasta, donde ya se cumplen más de quince días sin realizar cirugías cardíacas, un escenario que pone en riesgo la vida de pacientes de toda la macrozona norte. Así lo advirtió el jefe de la unidad, el doctor Javier Labbé, quien detalló que la suspensión de procedimientos afecta a pacientes que requieren intervenciones urgentes en plazos de 24 a 48 horas, pero que hoy llevan semanas e incluso meses esperando. El especialista explicó que la gravedad es crítica: “Pacientes que deberían operarse en una semana llevan meses esperando. Esto puede convertir una cirugía compleja pero controlable en un caso irreparable”. Actualmente, existen 54 cirugías urgentes pendientes en la macrozona, de las cuales Antofagasta resuelve habitualmente unas 30 al mes. Según Labbé, la suspensión de cirugías responde a la falta de especialistas y al cierre de camas en la UCI cardiovascular, cuyo funcionamiento requiere al menos 12 médicos de turno. Hoy, solo cuenta con la mitad. El equipo —compuesto por cardiólogos, anestesistas cardiovasculares, cirujanos y especialistas afines— ha debido doblar turnos durante años ante la falta de refuerzos, lo que derivó en agotamiento extremo y renuncias progresivas. El problema, asegura, es estructural. “Hace seis años que no llega un cardiólogo nuevo. No existe política de formación de especialistas en la región”, afirmó, agregando que formar un cardiólogo puede tomar más de diez años. Labbé denunció que propuestas concretas enviadas al Servicio de Salud han sido ignoradas, pese a que este organismo es el responsable de asegurar la continuidad asistencial. “No he tenido reunión con el director del hospital ni con el Servicio de Salud. He enviado muchas propuestas, pero no hay respuesta”, lamentó. Entre las soluciones sugeridas están contratar turnos externos desde Santiago, redistribuir médicos en formación o implementar un programa regional de formación de especialistas, como ya ocurre en otras regiones. Sin embargo, ninguna ha sido acogida. La crisis trasciende Antofagasta: la unidad recibe pacientes desde Arica hasta Copiapó, siendo el único centro cardioquirúrgico entre Arica y Viña del Mar. “Si no puedo operar, ¿para qué sirve un cirujano cardíaco?”, cuestionó Labbé, quien advierte que la falta de respuesta amenaza la continuidad del programa cardíaco más relevante del norte del país. La situación evidencia un colapso silencioso que afecta la salud pública regional y que, pese a su gravedad, aún no cuenta con medidas concretas por parte de las autoridades. Vea la entrevista acá:
Por medio de un comunicado, este jueves los gremios de la Red de Salud Antofagasta hicieron pública su solicitud inmediata del director del Servicio de Salud de Antofagasta (SSA), Dr. Francisco Grisolía, ante una serie de decisiones de su gestión. En el documento, los más de seis mil funcionarios representados, alertan sobre el manejo del Gestor de la Red frente al Protocolo de Conciliación de Vida Personal y Laboral, documento que fue autorizado por el equipo asesor del director hace cinco años. Manifestamos nuestra profunda preocupación por la falta de responsabilidad del Dr. Francisco Grisolia, Gestor de la Red, frente a las indicaciones de la Contraloría Regional de la República sobre la autorización del Protocolo de Conciliación de Vida Personal y Laboral, el cual fue autorizado por su equipo asesor y, cinco años después, se autodenuncia ante la Contraloría, trasladando la responsabilidad al personal y no a quiénes dieron autorización. Posteriormente, solicita una reconsideración a la misma Contraloría, iniciaron. De acuerdo a los funcionarios, lo anterior representa laincoherencia y falta de decisiones del equipo que encabeza el Dr. Grisolía, situación que se suma a una serie de problemáticas que fueron enumeradas en el mismo comunicado. El abandono de Urgencia Hospital de Calama, pide renuncia a oncólogo, especialista escaso para el Norte, del CON, descabeza al Hospital de Antofagasta por erradicar malas prácticas al interior del establecimiento y tiene a los COSAM al borde del colapso por la falta de recursos y personal, señalaron. Incluso, manifestaron su descontento con la administración central del servicio, pues los gremios aseguraron que la Ministra de Salud, Ximena Aguilera, está en conocimiento de la situación actual de la red pero No ha demostrado interés ni ha tomado medidas concretas. Los recursos siguen centralizados y no se distribuyen según las necesidades del Norte del país. En este escenario, los gremios declararon estado de alerta y levantamiento de mesa de trabajo por parte del Minsal, y exigieron la renuncia inmediata del Dr. Francisco Grisolía como Gestor de la Red de Salud. El documento fue firmado por Fenats, Fentess, Fenasenf, Fenpruss, Agfussa y Afusamanto Samu.
La Contraloría General de la República (CGR) reveló graves irregularidades en el uso de recursos públicos por parte de la Corporación Municipal de Desarrollo Social (Comdes) de Calama, correspondientes al período enero de 2021 a diciembre de 2023. Según el Informe Final N°273 de 2025, elaborado por la Contraloría Regional de Antofagasta, se detectaron gastos improcedentes por un total de $162.587.530, financiados con aportes per cápita del Ministerio de Salud. El informe detalla que $134.384.530 fueron utilizados en fines ajenos a lo establecido por la ley N°19.378, que regula la Atención Primaria de Salud. Estos recursos se destinaron a pagos de almuerzos, celebraciones del Día del Trabajador, Fiestas Patrias y otras actividades que no guardan relación con la atención sanitaria. Además, se identificó un segundo monto de $28.203.000, empleado para financiar una cena de aniversario del personal de salud en 2022, gasto que tampoco benefició directamente a los usuarios del sistema público. Aunque dichos fondos fueron reintegrados tras la observación del ente fiscalizador, se constató que el reintegro se efectuó con recursos provenientes de una cuenta de educación del Servicio de Salud de Antofagasta, desviando nuevamente dineros con un propósito distinto al legalmente definido. Ante esto, la Contraloría emitió reparos formales y ordenó la restitución de los recursos utilizados indebidamente. El caso fue además remitido al Ministerio Público para determinar eventuales responsabilidades penales. El informe también advierte que el Servicio de Salud de Antofagasta no ha cumplido con su deber de fiscalización sobre la Comdes, lo que motivó la apertura de un sumario administrativo para esclarecer posibles negligencias. La entidad deberá informar los avances del proceso en un plazo máximo de 60 días hábiles. Estas observaciones se suman a los reiterados cuestionamientos sobre la gestión financiera de la Comdes, que administra los recursos de salud, educación y desarrollo social de Calama.