El gobernador regional, Ricardo Díaz Cortés, entregó su postura ante el histórico incremento en el precio de los combustibles en Chile, medida que comenzó a regir este jueves. La decisión de quitar el MEPCO y subir el precio de las bencinas, es una decisión que afecta directamente a los sectores medios y más vulnerables de nuestro país, es por eso que creemos que tiene que reconsiderar esta medida. No puede él plantear a priori que en las regiones esto se va a resolver a través de los gobiernos regionales, señaló. En ese sentido, el gobernador remarcó la importancia de que el gobierno central pueda reunirse junto a los gobiernos regionales, especialmente por medio de la Asociación que los agrupa, AGORECHI. Si no hay ningún tipo de comunicación formal con nosotros es muy difícil que nosotros podamos tomar medidas y podamos trabajar en conjunto. Llamo al gobierno a que trabaje en serio, que comunique como corresponde las medidas que se articule con los gobiernos regionales para que podamos enfrentar esta situación, pero reitero que claramente aquí ha habido una decisión política de afectar a los sectores medios y más vulnerables de nuestro país, cerró. Ausencia de Seremis Por otra parte, la autoridad regional aprovechó la instancia para enviar su preocupación por la demora en el nombramiento de los secretarios regionales ministeriales, donde sólo hay tres carteras que tienen a sus seremis confirmados. Acá en esta región aún no tenemos seremis, quien podría revisar que no aumenten artificialmente el valor de los precios es el seremi de economía que acá no tenemos seremi de economía. Claramente el gobierno no está dando el ancho y no tiene autoridades para poder responder a esta situación, sostuvo. Y para finalizar agregó que: Necesitamos en esta región una respuesta, necesitamos que se articulen respuestas con los distintos gobiernos regionales, pero mientras no nombren a las autoridades esa respuesta no va a llegar con la celeridad que se requiere. Llamo a la delegación presidencial a que nombren rápidamente a estas autoridades y de respuestas con soluciones para la región, porque lo que ellos ofrecen en Santiago no se está aplicando en esta región.
Una compleja semana política y económica vivió el Gobierno tras el fuerte aumento en el precio internacional del petróleo, situación que llevó al Ejecutivo a anunciar una histórica alza en el valor de los combustibles en Chile. La medida fue confirmada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien además presentó un conjunto de acciones destinadas a mitigar el impacto de esta decisión en los hogares y en distintos sectores productivos. El secretario de Estado explicó que el incremento responde a la presión internacional sobre el precio del crudo y a la estrechez fiscal que enfrenta el país. Según indicó, el ajuste busca alinear los precios internos de los combustibles con los valores internacionales. “Enfrentado a esta crisis histórica, con una estrechez económica también muy aguda heredada de administraciones anteriores, tenemos que tomar decisiones duras, difíciles y probablemente también históricas. Dictaremos un decreto que llevará los precios locales de la gasolina y del diésel a niveles coherentes con los precios internacionales”, señaló el ministro en entrevista con CNN Chile. De acuerdo con lo informado por la autoridad, a partir del jueves 26 de marzo los precios internos subirán de manera significativa, luego de la tramitación de los decretos correspondientes y los cálculos que deberá realizar la Comisión Nacional de Energía. En concreto, la gasolina de 93 octanos aumentará en $370 por litro, lo que representa un alza de aproximadamente 32%. En tanto, el diésel experimentará un incremento de $580 por litro, equivalente a un aumento cercano al 62%. Actualmente, el valor promedio de la gasolina de 93 octanos en la Región Metropolitana alcanza los $1.170 por litro, mientras que el diésel bordea los $932 por litro. Desde el Ejecutivo explicaron que el aumento se produce en un contexto internacional complejo. Según cifras entregadas por el propio gobierno, las gasolinas han subido cerca de un 42% en Estados Unidos desde fines de febrero, mientras que el diésel ha aumentado un 55% en el mismo periodo. En ese escenario, el ministro Quiroz enfatizó que su responsabilidad es resguardar la sostenibilidad de las finanzas públicas, incluso cuando las decisiones puedan resultar impopulares. “Me habría encantado heredar otra situación fiscal, pero mi rol como ministro de Hacienda es velar por las finanzas públicas y por el dinero de todos los chilenos. No es ser popular ni permitir que esto siga como si aquí no hubiese pasado nada”, sostuvo. Durante la entrevista, el jefe de la cartera detalló además el alto costo fiscal que implica mantener el actual funcionamiento del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), instrumento que ha permitido amortiguar el impacto de las variaciones internacionales del petróleo en los precios internos. Según sus estimaciones, el Mepco tiene actualmente un costo fiscal cercano a los US$140 millones semanales. Pese al fuerte aumento anunciado, el mecanismo continuará operando con normalidad. En ese sentido, el ministro explicó que si el precio internacional del petróleo registra caídas en los próximos meses, el sistema permitirá que esas rebajas se traspasen rápidamente a los consumidores. Medidas para mitigar el impacto Junto con el anuncio del aumento en los combustibles, el Gobierno dio a conocer un conjunto de medidas paliativas destinadas a contener el impacto en los hogares y en distintos sectores de la economía. Una de las principales decisiones será congelar las tarifas del transporte público del Sistema Red —ex Transantiago— hasta el 31 de diciembre de 2026. “Estamos dando una certeza clara: el precio del Transantiago no se va a tocar durante todo este año y no hay letra chica”, afirmó el ministro de Hacienda. Además, el Ejecutivo aseguró que los recursos adicionales necesarios para mantener congeladas estas tarifas también se reflejarán en regiones mediante el denominado “fondo espejo”, lo que permitirá a los gobiernos regionales aplicar medidas de mitigación en la locomoción colectiva local. Otra de las iniciativas anunciadas apunta al precio de la parafina, combustible clave para la calefacción durante los meses fríos. El Gobierno informó que su valor volverá a niveles de febrero, cercanos a los $1.000 por litro, y se mantendrá en ese rango durante todo el otoño e invierno, es decir, hasta fines de septiembre. Para concretar esta medida, el Ejecutivo enviará al Congreso un proyecto de ley con discusión inmediata que busca aumentar los recursos del Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo (Fepp), pasando de los actuales US$5 millones a US$60 millones. El plan también contempla ayudas directas para el sector del transporte menor. En particular, se entregará una subvención mensual de $100 mil a taxis y taxis colectivos por un periodo de hasta seis meses mientras dure la contingencia. Según explicó el ministro Quiroz, esta medida busca equilibrar las condiciones competitivas con el transporte público masivo. “El taxista y el taxicolectivo compiten con el Transantiago. Si congelamos el precio del transporte público, debemos dar un apoyo para que esa competencia siga siendo leal”, señaló. Adicionalmente, el BancoEstado habilitará una nueva línea de financiamiento preferencial destinada a la renovación de flotas de taxis y colectivos, con el objetivo de impulsar la electromovilidad. El programa permitirá acceder a créditos con condiciones preferenciales, con plazos de hasta seis años y con la primera cuota pagadera después de seis meses. La iniciativa busca fomentar la transición hacia vehículos eléctricos, reduciendo la dependencia del petróleo y la exposición a las fluctuaciones del mercado internacional. “Cambiar hacia electromovilidad nos permitirá depender menos de este combustible fósil. La situación geopolítica demuestra que estamos expuestos a riesgos importantes”, explicó Quiroz. En paralelo, el Gobierno anunció que trabajará junto a los gremios del transporte de carga en medidas orientadas a mejorar la seguridad en las rutas y en los sitios de descanso para conductores. El objetivo es enfrentar los robos de carga y avanzar en la habilitación de espacios seguros para los transportistas, una demanda histórica del sector. Por otra parte, el Ejecutivo informó que se suspenderá de manera transitoria el crédito diferenciado al impuesto específico que hoy beneficia a empresas que no pertenecen al transporte carretera. Durante seis meses, estas compañías deberán regirse por el mismo régimen tributario que el transporte terrestre. La medida, que requiere también de un proyecto de ley, apunta a generar un esfuerzo compartido frente al complejo escenario energético. “Este es un esfuerzo país y tenemos que pedirle un esfuerzo a todos”, señaló el ministro. Finalmente, el titular de Hacienda reafirmó que el Gobierno mantendrá su compromiso de ajuste fiscal, que contempla una reducción del gasto público por US$6.000 millones durante la actual administración. “El ajuste fiscal va a proceder como se está haciendo. Vamos a avanzar y lo vamos a llevar a cabo”, concluyó Quiroz, quien insistió además en la necesidad de avanzar hacia una mayor competitividad tributaria para fortalecer el crecimiento económico del país.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) presentó un conjunto de diez medidas de emergencia destinadas a reducir la demanda global de petróleo, en medio de la crisis energética provocada por el conflicto en Medio Oriente. Entre las principales recomendaciones destacan el aumento del trabajo remoto, la reducción de vuelos de negocios y la gratuidad del transporte público para desincentivar el uso del automóvil. Según el informe publicado este 20 de marzo de 2026, estas acciones podrían generar un ahorro de entre 4 y 6 millones de barriles diarios, contribuyendo a mitigar parcialmente la escasez de crudo derivada de la interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el suministro mundial de petróleo. Alza en el precio La AIE advirtió que la paralización casi total del tráfico por esta vía ha afectado cerca del 20% del consumo global, elevando los precios del crudo por sobre los 100 dólares el barril. En este escenario, el organismo enfatizó la necesidad de actuar sobre la demanda, considerando que las reservas liberadas por los países no han sido suficientes para estabilizar el mercado. Entre las medidas propuestas también se incluye la reducción de la velocidad en autopistas, el uso compartido de vehículos, restricciones de circulación en grandes ciudades y el fomento de alternativas energéticas en los hogares ante la escasez de gas licuado. Chile en aprietos El impacto de esta crisis ya se refleja en Chile, donde el alza del petróleo ha reactivado el debate sobre el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO). Desde el Ejecutivo reconocen que mantener este instrumento implica un alto costo fiscal, mientras expertos advierten que, sin su aplicación, los precios de las bencinas podrían aumentar hasta 350 pesos por litro y el diésel incluso más. El escenario es especialmente complejo para el país, que importa cerca del 98% del petróleo que consume. Si bien la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) procesa gran parte de este recurso en refinerías locales, los precios internos continúan fuertemente influenciados por el valor internacional del crudo y el tipo de cambio. A esto se suma la dependencia de proveedores externos como Argentina, Brasil y Estados Unidos, lo que expone a Chile a las fluctuaciones del mercado global. En este contexto, las medidas de eficiencia energética y reducción del consumo toman relevancia como herramientas clave para enfrentar una crisis que, según la AIE, seguirá generando presión sobre los mercados en el corto plazo.
El gobernador regional, Ricardo Díaz Cortés, entregó su postura ante el histórico incremento en el precio de los combustibles en Chile, medida que comenzó a regir este jueves. La decisión de quitar el MEPCO y subir el precio de las bencinas, es una decisión que afecta directamente a los sectores medios y más vulnerables de nuestro país, es por eso que creemos que tiene que reconsiderar esta medida. No puede él plantear a priori que en las regiones esto se va a resolver a través de los gobiernos regionales, señaló. En ese sentido, el gobernador remarcó la importancia de que el gobierno central pueda reunirse junto a los gobiernos regionales, especialmente por medio de la Asociación que los agrupa, AGORECHI. Si no hay ningún tipo de comunicación formal con nosotros es muy difícil que nosotros podamos tomar medidas y podamos trabajar en conjunto. Llamo al gobierno a que trabaje en serio, que comunique como corresponde las medidas que se articule con los gobiernos regionales para que podamos enfrentar esta situación, pero reitero que claramente aquí ha habido una decisión política de afectar a los sectores medios y más vulnerables de nuestro país, cerró. Ausencia de Seremis Por otra parte, la autoridad regional aprovechó la instancia para enviar su preocupación por la demora en el nombramiento de los secretarios regionales ministeriales, donde sólo hay tres carteras que tienen a sus seremis confirmados. Acá en esta región aún no tenemos seremis, quien podría revisar que no aumenten artificialmente el valor de los precios es el seremi de economía que acá no tenemos seremi de economía. Claramente el gobierno no está dando el ancho y no tiene autoridades para poder responder a esta situación, sostuvo. Y para finalizar agregó que: Necesitamos en esta región una respuesta, necesitamos que se articulen respuestas con los distintos gobiernos regionales, pero mientras no nombren a las autoridades esa respuesta no va a llegar con la celeridad que se requiere. Llamo a la delegación presidencial a que nombren rápidamente a estas autoridades y de respuestas con soluciones para la región, porque lo que ellos ofrecen en Santiago no se está aplicando en esta región.
Una compleja semana política y económica vivió el Gobierno tras el fuerte aumento en el precio internacional del petróleo, situación que llevó al Ejecutivo a anunciar una histórica alza en el valor de los combustibles en Chile. La medida fue confirmada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien además presentó un conjunto de acciones destinadas a mitigar el impacto de esta decisión en los hogares y en distintos sectores productivos. El secretario de Estado explicó que el incremento responde a la presión internacional sobre el precio del crudo y a la estrechez fiscal que enfrenta el país. Según indicó, el ajuste busca alinear los precios internos de los combustibles con los valores internacionales. “Enfrentado a esta crisis histórica, con una estrechez económica también muy aguda heredada de administraciones anteriores, tenemos que tomar decisiones duras, difíciles y probablemente también históricas. Dictaremos un decreto que llevará los precios locales de la gasolina y del diésel a niveles coherentes con los precios internacionales”, señaló el ministro en entrevista con CNN Chile. De acuerdo con lo informado por la autoridad, a partir del jueves 26 de marzo los precios internos subirán de manera significativa, luego de la tramitación de los decretos correspondientes y los cálculos que deberá realizar la Comisión Nacional de Energía. En concreto, la gasolina de 93 octanos aumentará en $370 por litro, lo que representa un alza de aproximadamente 32%. En tanto, el diésel experimentará un incremento de $580 por litro, equivalente a un aumento cercano al 62%. Actualmente, el valor promedio de la gasolina de 93 octanos en la Región Metropolitana alcanza los $1.170 por litro, mientras que el diésel bordea los $932 por litro. Desde el Ejecutivo explicaron que el aumento se produce en un contexto internacional complejo. Según cifras entregadas por el propio gobierno, las gasolinas han subido cerca de un 42% en Estados Unidos desde fines de febrero, mientras que el diésel ha aumentado un 55% en el mismo periodo. En ese escenario, el ministro Quiroz enfatizó que su responsabilidad es resguardar la sostenibilidad de las finanzas públicas, incluso cuando las decisiones puedan resultar impopulares. “Me habría encantado heredar otra situación fiscal, pero mi rol como ministro de Hacienda es velar por las finanzas públicas y por el dinero de todos los chilenos. No es ser popular ni permitir que esto siga como si aquí no hubiese pasado nada”, sostuvo. Durante la entrevista, el jefe de la cartera detalló además el alto costo fiscal que implica mantener el actual funcionamiento del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), instrumento que ha permitido amortiguar el impacto de las variaciones internacionales del petróleo en los precios internos. Según sus estimaciones, el Mepco tiene actualmente un costo fiscal cercano a los US$140 millones semanales. Pese al fuerte aumento anunciado, el mecanismo continuará operando con normalidad. En ese sentido, el ministro explicó que si el precio internacional del petróleo registra caídas en los próximos meses, el sistema permitirá que esas rebajas se traspasen rápidamente a los consumidores. Medidas para mitigar el impacto Junto con el anuncio del aumento en los combustibles, el Gobierno dio a conocer un conjunto de medidas paliativas destinadas a contener el impacto en los hogares y en distintos sectores de la economía. Una de las principales decisiones será congelar las tarifas del transporte público del Sistema Red —ex Transantiago— hasta el 31 de diciembre de 2026. “Estamos dando una certeza clara: el precio del Transantiago no se va a tocar durante todo este año y no hay letra chica”, afirmó el ministro de Hacienda. Además, el Ejecutivo aseguró que los recursos adicionales necesarios para mantener congeladas estas tarifas también se reflejarán en regiones mediante el denominado “fondo espejo”, lo que permitirá a los gobiernos regionales aplicar medidas de mitigación en la locomoción colectiva local. Otra de las iniciativas anunciadas apunta al precio de la parafina, combustible clave para la calefacción durante los meses fríos. El Gobierno informó que su valor volverá a niveles de febrero, cercanos a los $1.000 por litro, y se mantendrá en ese rango durante todo el otoño e invierno, es decir, hasta fines de septiembre. Para concretar esta medida, el Ejecutivo enviará al Congreso un proyecto de ley con discusión inmediata que busca aumentar los recursos del Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo (Fepp), pasando de los actuales US$5 millones a US$60 millones. El plan también contempla ayudas directas para el sector del transporte menor. En particular, se entregará una subvención mensual de $100 mil a taxis y taxis colectivos por un periodo de hasta seis meses mientras dure la contingencia. Según explicó el ministro Quiroz, esta medida busca equilibrar las condiciones competitivas con el transporte público masivo. “El taxista y el taxicolectivo compiten con el Transantiago. Si congelamos el precio del transporte público, debemos dar un apoyo para que esa competencia siga siendo leal”, señaló. Adicionalmente, el BancoEstado habilitará una nueva línea de financiamiento preferencial destinada a la renovación de flotas de taxis y colectivos, con el objetivo de impulsar la electromovilidad. El programa permitirá acceder a créditos con condiciones preferenciales, con plazos de hasta seis años y con la primera cuota pagadera después de seis meses. La iniciativa busca fomentar la transición hacia vehículos eléctricos, reduciendo la dependencia del petróleo y la exposición a las fluctuaciones del mercado internacional. “Cambiar hacia electromovilidad nos permitirá depender menos de este combustible fósil. La situación geopolítica demuestra que estamos expuestos a riesgos importantes”, explicó Quiroz. En paralelo, el Gobierno anunció que trabajará junto a los gremios del transporte de carga en medidas orientadas a mejorar la seguridad en las rutas y en los sitios de descanso para conductores. El objetivo es enfrentar los robos de carga y avanzar en la habilitación de espacios seguros para los transportistas, una demanda histórica del sector. Por otra parte, el Ejecutivo informó que se suspenderá de manera transitoria el crédito diferenciado al impuesto específico que hoy beneficia a empresas que no pertenecen al transporte carretera. Durante seis meses, estas compañías deberán regirse por el mismo régimen tributario que el transporte terrestre. La medida, que requiere también de un proyecto de ley, apunta a generar un esfuerzo compartido frente al complejo escenario energético. “Este es un esfuerzo país y tenemos que pedirle un esfuerzo a todos”, señaló el ministro. Finalmente, el titular de Hacienda reafirmó que el Gobierno mantendrá su compromiso de ajuste fiscal, que contempla una reducción del gasto público por US$6.000 millones durante la actual administración. “El ajuste fiscal va a proceder como se está haciendo. Vamos a avanzar y lo vamos a llevar a cabo”, concluyó Quiroz, quien insistió además en la necesidad de avanzar hacia una mayor competitividad tributaria para fortalecer el crecimiento económico del país.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) presentó un conjunto de diez medidas de emergencia destinadas a reducir la demanda global de petróleo, en medio de la crisis energética provocada por el conflicto en Medio Oriente. Entre las principales recomendaciones destacan el aumento del trabajo remoto, la reducción de vuelos de negocios y la gratuidad del transporte público para desincentivar el uso del automóvil. Según el informe publicado este 20 de marzo de 2026, estas acciones podrían generar un ahorro de entre 4 y 6 millones de barriles diarios, contribuyendo a mitigar parcialmente la escasez de crudo derivada de la interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el suministro mundial de petróleo. Alza en el precio La AIE advirtió que la paralización casi total del tráfico por esta vía ha afectado cerca del 20% del consumo global, elevando los precios del crudo por sobre los 100 dólares el barril. En este escenario, el organismo enfatizó la necesidad de actuar sobre la demanda, considerando que las reservas liberadas por los países no han sido suficientes para estabilizar el mercado. Entre las medidas propuestas también se incluye la reducción de la velocidad en autopistas, el uso compartido de vehículos, restricciones de circulación en grandes ciudades y el fomento de alternativas energéticas en los hogares ante la escasez de gas licuado. Chile en aprietos El impacto de esta crisis ya se refleja en Chile, donde el alza del petróleo ha reactivado el debate sobre el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO). Desde el Ejecutivo reconocen que mantener este instrumento implica un alto costo fiscal, mientras expertos advierten que, sin su aplicación, los precios de las bencinas podrían aumentar hasta 350 pesos por litro y el diésel incluso más. El escenario es especialmente complejo para el país, que importa cerca del 98% del petróleo que consume. Si bien la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) procesa gran parte de este recurso en refinerías locales, los precios internos continúan fuertemente influenciados por el valor internacional del crudo y el tipo de cambio. A esto se suma la dependencia de proveedores externos como Argentina, Brasil y Estados Unidos, lo que expone a Chile a las fluctuaciones del mercado global. En este contexto, las medidas de eficiencia energética y reducción del consumo toman relevancia como herramientas clave para enfrentar una crisis que, según la AIE, seguirá generando presión sobre los mercados en el corto plazo.