Este miércoles fue publicada en el Diario Oficial la esperada Ley de Convivencia, Buen Trato y Bienestar de las Comunidades Educativas, una normativa que busca fortalecer la seguridad, la prevención de la violencia y el bienestar al interior de los establecimientos educacionales del país. Entre sus principales disposiciones, la ley establece que los sostenedores de colegios podrán implementar recursos tecnológicos destinados a detectar armas u objetos peligrosos en el ingreso de los recintos educacionales. Dentro de estas herramientas se encuentran los detectores de metales u otros dispositivos que permitan identificar elementos que puedan poner en riesgo la integridad de estudiantes, docentes y funcionarios. La medida cobra especial relevancia en el actual contexto, luego del grave ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, donde un alumno de 18 años protagonizó un violento hecho con arma blanca que terminó con la vida de una inspectora y dejó a otras cuatro personas heridas, generando conmoción en la comunidad educativa y a nivel nacional. Tras ese hecho, el Presidente de la República, José Antonio Kast, abordó la necesidad de adoptar medidas más estrictas para resguardar la seguridad en los establecimientos. En esa línea, señaló que será necesario avanzar en mecanismos de mayor control en el acceso a los colegios. “Esto va a requerir algunas medidas de mayor control al ingreso de los establecimientos, que no es la solución de los problemas, pero tenemos que partir cuidando a los niños dentro de un espacio seguro que es la escuela”, sostuvo el mandatario, agregando que algunas iniciativas se incorporarán en reglamentos y otras serán discutidas como proyectos de ley en el Congreso. Por su parte, la ministra de Educación, María Paz Arzola, indicó que el ministerio ya trabaja en los reglamentos y orientaciones que acompañarán la implementación de la nueva ley, con el objetivo de que los establecimientos puedan avanzar en la aplicación de estas medidas de prevención. De acuerdo con lo establecido en el artículo 10 de la normativa, los sostenedores de establecimientos educacionales podrán implementar recursos tecnológicos para detectar armas, artefactos incendiarios u otros elementos peligrosos, siempre que exista acuerdo del Consejo Escolar o de la comunidad educativa. No obstante, la ley establece que estas medidas deberán aplicarse solo cuando existan antecedentes fundados que justifiquen su utilización como una acción proporcional, necesaria e idónea para prevenir la comisión de delitos dentro del recinto educacional. La normativa también contempla otras medidas estructurales para mejorar la convivencia escolar. Entre ellas destaca la creación de una Política Nacional de Convivencia Educativa y un Plan de Acción Nacional con una vigencia de ocho años, que coordinará acciones junto a distintos ministerios, entre ellos Seguridad Pública, Salud y Mujer y Equidad de Género. Asimismo, se establece que todos los establecimientos que reciben aportes del Estado deberán contar con un coordinador o coordinadora de convivencia escolar con dedicación exclusiva, con el fin de fortalecer la gestión preventiva y el acompañamiento a las comunidades educativas. La ley también incorpora la creación de un programa de bienestar socioemocional, orientado a apoyar a estudiantes y equipos educativos en materias de salud mental y convivencia. Esta iniciativa ya comenzó a implementarse de manera piloto en 176 establecimientos pertenecientes a los Servicios Locales de Educación Pública de Iquique, Valparaíso, Gabriela Mistral, Punilla Cordillera y Andalién Sur. Con estas medidas, el Gobierno busca avanzar en una política integral que permita prevenir hechos de violencia, fortalecer la convivencia escolar y garantizar entornos educativos más seguros para estudiantes, docentes y trabajadores de la educación en todo el país.
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) confirmó que el próximo miércoles 31 de diciembre las sucursales bancarias del país no atenderán público, tras la entrada en vigencia de la Ley N° 21.791, normativa que restablece el tradicional feriado bancario de fin de año en Chile. Según explicó el regulador, la disposición fue publicada en el Diario Oficial y se encuentra plenamente vigente, luego de haber sido eliminada en 2023 con la implementación de la Ley Fintech. En ese contexto, la CMF llamó a las personas a anticipar sus trámites presenciales, considerando que el martes 30 de diciembre será el último día hábil bancario del año. Históricamente, el 31 de diciembre ha sido un feriado exclusivo para la industria bancaria, convirtiéndose en el único sector económico del país con un día de cierre especial a nivel nacional. Durante décadas, las sucursales no atendieron público en esa fecha, aunque el sistema financiero continuó operando internamente para efectos contables y de cierre anual. Este escenario cambió en 2023, cuando la Ley Fintech eliminó formalmente el feriado bancario, lo que abrió la posibilidad de atención normal el último día del año. La decisión generó una fuerte controversia y una inmediata reacción de los sindicatos del sector financiero, que incluso advirtieron la posibilidad de una paralización nacional. La polémica llegó al Congreso y, en agosto, un grupo transversal de senadores presentó un proyecto de ley para reponer el feriado. Posteriormente, el Gobierno respaldó la iniciativa, la que fue aprobada y despachada por el Congreso el 1 de diciembre, convirtiéndose en ley el 17 del mismo mes. La nueva normativa establece que los bancos no atenderán presencialmente al público el 31 de diciembre ni los días sábado, salvo autorización expresa de la CMF. No obstante, los servicios digitales, cajeros automáticos y plataformas electrónicas continuarán operando con normalidad.
Este miércoles fue publicada en el Diario Oficial la esperada Ley de Convivencia, Buen Trato y Bienestar de las Comunidades Educativas, una normativa que busca fortalecer la seguridad, la prevención de la violencia y el bienestar al interior de los establecimientos educacionales del país. Entre sus principales disposiciones, la ley establece que los sostenedores de colegios podrán implementar recursos tecnológicos destinados a detectar armas u objetos peligrosos en el ingreso de los recintos educacionales. Dentro de estas herramientas se encuentran los detectores de metales u otros dispositivos que permitan identificar elementos que puedan poner en riesgo la integridad de estudiantes, docentes y funcionarios. La medida cobra especial relevancia en el actual contexto, luego del grave ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, donde un alumno de 18 años protagonizó un violento hecho con arma blanca que terminó con la vida de una inspectora y dejó a otras cuatro personas heridas, generando conmoción en la comunidad educativa y a nivel nacional. Tras ese hecho, el Presidente de la República, José Antonio Kast, abordó la necesidad de adoptar medidas más estrictas para resguardar la seguridad en los establecimientos. En esa línea, señaló que será necesario avanzar en mecanismos de mayor control en el acceso a los colegios. “Esto va a requerir algunas medidas de mayor control al ingreso de los establecimientos, que no es la solución de los problemas, pero tenemos que partir cuidando a los niños dentro de un espacio seguro que es la escuela”, sostuvo el mandatario, agregando que algunas iniciativas se incorporarán en reglamentos y otras serán discutidas como proyectos de ley en el Congreso. Por su parte, la ministra de Educación, María Paz Arzola, indicó que el ministerio ya trabaja en los reglamentos y orientaciones que acompañarán la implementación de la nueva ley, con el objetivo de que los establecimientos puedan avanzar en la aplicación de estas medidas de prevención. De acuerdo con lo establecido en el artículo 10 de la normativa, los sostenedores de establecimientos educacionales podrán implementar recursos tecnológicos para detectar armas, artefactos incendiarios u otros elementos peligrosos, siempre que exista acuerdo del Consejo Escolar o de la comunidad educativa. No obstante, la ley establece que estas medidas deberán aplicarse solo cuando existan antecedentes fundados que justifiquen su utilización como una acción proporcional, necesaria e idónea para prevenir la comisión de delitos dentro del recinto educacional. La normativa también contempla otras medidas estructurales para mejorar la convivencia escolar. Entre ellas destaca la creación de una Política Nacional de Convivencia Educativa y un Plan de Acción Nacional con una vigencia de ocho años, que coordinará acciones junto a distintos ministerios, entre ellos Seguridad Pública, Salud y Mujer y Equidad de Género. Asimismo, se establece que todos los establecimientos que reciben aportes del Estado deberán contar con un coordinador o coordinadora de convivencia escolar con dedicación exclusiva, con el fin de fortalecer la gestión preventiva y el acompañamiento a las comunidades educativas. La ley también incorpora la creación de un programa de bienestar socioemocional, orientado a apoyar a estudiantes y equipos educativos en materias de salud mental y convivencia. Esta iniciativa ya comenzó a implementarse de manera piloto en 176 establecimientos pertenecientes a los Servicios Locales de Educación Pública de Iquique, Valparaíso, Gabriela Mistral, Punilla Cordillera y Andalién Sur. Con estas medidas, el Gobierno busca avanzar en una política integral que permita prevenir hechos de violencia, fortalecer la convivencia escolar y garantizar entornos educativos más seguros para estudiantes, docentes y trabajadores de la educación en todo el país.
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) confirmó que el próximo miércoles 31 de diciembre las sucursales bancarias del país no atenderán público, tras la entrada en vigencia de la Ley N° 21.791, normativa que restablece el tradicional feriado bancario de fin de año en Chile. Según explicó el regulador, la disposición fue publicada en el Diario Oficial y se encuentra plenamente vigente, luego de haber sido eliminada en 2023 con la implementación de la Ley Fintech. En ese contexto, la CMF llamó a las personas a anticipar sus trámites presenciales, considerando que el martes 30 de diciembre será el último día hábil bancario del año. Históricamente, el 31 de diciembre ha sido un feriado exclusivo para la industria bancaria, convirtiéndose en el único sector económico del país con un día de cierre especial a nivel nacional. Durante décadas, las sucursales no atendieron público en esa fecha, aunque el sistema financiero continuó operando internamente para efectos contables y de cierre anual. Este escenario cambió en 2023, cuando la Ley Fintech eliminó formalmente el feriado bancario, lo que abrió la posibilidad de atención normal el último día del año. La decisión generó una fuerte controversia y una inmediata reacción de los sindicatos del sector financiero, que incluso advirtieron la posibilidad de una paralización nacional. La polémica llegó al Congreso y, en agosto, un grupo transversal de senadores presentó un proyecto de ley para reponer el feriado. Posteriormente, el Gobierno respaldó la iniciativa, la que fue aprobada y despachada por el Congreso el 1 de diciembre, convirtiéndose en ley el 17 del mismo mes. La nueva normativa establece que los bancos no atenderán presencialmente al público el 31 de diciembre ni los días sábado, salvo autorización expresa de la CMF. No obstante, los servicios digitales, cajeros automáticos y plataformas electrónicas continuarán operando con normalidad.