La estrategia judicial de Karen Rojo encontró su primer gran obstáculo desde su regreso a Chile. Cuando todo parecía encaminado para avanzar hacia el cumplimiento del resto de su condena bajo un régimen de libertad vigilada intensiva, el Tribunal de Antofagasta decidió cerrar, por ahora, esa posibilidad. El Juzgado rechazó fijar la audiencia solicitada por la defensa de la exalcaldesa para discutir la denominada pena mixta, argumentando que aún no existe un informe favorable de Gendarmería de Chile, requisito que la legislación considera indispensable antes de siquiera analizar la procedencia del beneficio. La resolución marca el primer revés para Rojo desde que fue extraditada desde Países Bajos para cumplir la condena de cinco años y un día de presidio por fraude al fisco. Hace apenas dos semanas, la defensa había conseguido un importante avance luego que la justicia acogiera el abono de los 1.463 días que la exautoridad permaneció privada de libertad en un recinto penitenciario de Utrecht, tiempo que ahora es descontado de su condena en Chile. Con ese paso cumplido, el abogado Fidel Castro inició la segunda etapa de la estrategia: solicitar que el saldo restante de la pena, cercano a un año, pudiera cumplirse bajo un régimen de libertad vigilada intensiva. Sin embargo, el magistrado Hans Durán estimó que la petición era improcedente mientras no exista el informe técnico exigido por el artículo 33 de la Ley 18.216. El tribunal fue categórico al señalar que los antecedentes enviados desde la penitenciaría de Utrecht, aunque dan cuenta del comportamiento de la condenada, no pueden reemplazar la evaluación que debe realizar Gendarmería de Chile. Ese informe debe analizar factores como el riesgo de reincidencia, las posibilidades de reinserción social, la conducta de la interna y la viabilidad de un eventual monitoreo telemático. Pese al rechazo, la resolución también abre la puerta para que el proceso continúe. El juez ordenó oficiar a la Dirección Regional Metropolitana de Gendarmería para que evalúe si Karen Rojo cumple con los requisitos establecidos en la ley y elabore el informe correspondiente en un plazo máximo de 45 días. Solo una vez recibido ese documento, y siempre que su contenido sea favorable, el tribunal podrá fijar la audiencia donde se discutirá la posibilidad de sustituir el cumplimiento del resto de la condena por un régimen de libertad vigilada intensiva. Hasta entonces, la exalcaldesa de Antofagasta deberá permanecer recluida en el Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, a la espera de una nueva definición judicial.
La estrategia judicial de Karen Rojo encontró su primer gran obstáculo desde su regreso a Chile. Cuando todo parecía encaminado para avanzar hacia el cumplimiento del resto de su condena bajo un régimen de libertad vigilada intensiva, el Tribunal de Antofagasta decidió cerrar, por ahora, esa posibilidad. El Juzgado rechazó fijar la audiencia solicitada por la defensa de la exalcaldesa para discutir la denominada pena mixta, argumentando que aún no existe un informe favorable de Gendarmería de Chile, requisito que la legislación considera indispensable antes de siquiera analizar la procedencia del beneficio. La resolución marca el primer revés para Rojo desde que fue extraditada desde Países Bajos para cumplir la condena de cinco años y un día de presidio por fraude al fisco. Hace apenas dos semanas, la defensa había conseguido un importante avance luego que la justicia acogiera el abono de los 1.463 días que la exautoridad permaneció privada de libertad en un recinto penitenciario de Utrecht, tiempo que ahora es descontado de su condena en Chile. Con ese paso cumplido, el abogado Fidel Castro inició la segunda etapa de la estrategia: solicitar que el saldo restante de la pena, cercano a un año, pudiera cumplirse bajo un régimen de libertad vigilada intensiva. Sin embargo, el magistrado Hans Durán estimó que la petición era improcedente mientras no exista el informe técnico exigido por el artículo 33 de la Ley 18.216. El tribunal fue categórico al señalar que los antecedentes enviados desde la penitenciaría de Utrecht, aunque dan cuenta del comportamiento de la condenada, no pueden reemplazar la evaluación que debe realizar Gendarmería de Chile. Ese informe debe analizar factores como el riesgo de reincidencia, las posibilidades de reinserción social, la conducta de la interna y la viabilidad de un eventual monitoreo telemático. Pese al rechazo, la resolución también abre la puerta para que el proceso continúe. El juez ordenó oficiar a la Dirección Regional Metropolitana de Gendarmería para que evalúe si Karen Rojo cumple con los requisitos establecidos en la ley y elabore el informe correspondiente en un plazo máximo de 45 días. Solo una vez recibido ese documento, y siempre que su contenido sea favorable, el tribunal podrá fijar la audiencia donde se discutirá la posibilidad de sustituir el cumplimiento del resto de la condena por un régimen de libertad vigilada intensiva. Hasta entonces, la exalcaldesa de Antofagasta deberá permanecer recluida en el Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, a la espera de una nueva definición judicial.