Las dificultades que ha generado la implementación del nuevo sistema de pago electrónico en el transporte público de Antofagasta continúan sumando cuestionamientos. Esta vez fueron los propios conductores quienes advirtieron que los problemas persisten y que, lejos de disminuir, afectan diariamente tanto a pasajeros como a trabajadores del transporte. En entrevista con Antofagasta Televisión, el dirigente de los conductores del TransAntofagasta, Luis Núñez, afirmó que las fallas detectadas durante la marcha blanca no fueron resueltas antes de la puesta en marcha definitiva del sistema, situación que hoy se traduce en rechazos de tarjetas, demoras en la operación y constantes reclamos de los usuarios. Uno de los problemas más recurrentes, explicó, afecta a estudiantes que, al no poder validar correctamente su Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE), terminan pagando tarifa de adulto mediante tarjetas bancarias o simplemente no pueden acceder al servicio. Hay escolares que deberían pagar con su TNE, pero están cancelando tarifa completa porque el sistema no responde, señaló. Núñez sostuvo que los inconvenientes también alcanzan a adultos mayores y usuarios de tarjetas Bipay y bancarias, quienes, pese a contar con saldo suficiente, reciben reiterados mensajes de rechazo al momento de abordar los buses. En muchos casos, indicó, los conductores optan por recibir efectivo para evitar dejar pasajeros en la vía pública, pese a las advertencias de sanciones por parte de las empresas y de la autoridad. El dirigente también cuestionó la falta de coordinación entre los distintos actores involucrados en la implementación del sistema. A su juicio, hasta ahora no ha existido una instancia de trabajo conjunta entre la Seremi de Transportes, la empresa Bipay, los empresarios y los representantes de los conductores para buscar soluciones concretas. Si bien reconoció que el procesamiento diferido de los cobros bancarios —que consolida los viajes durante la noche o madrugada— corresponde al funcionamiento normal del sistema EMV, advirtió que existen casos distintos, donde pasajeros aseguran haber recibido cobros por viajes que nunca pudieron realizar debido a que la validación fue rechazada. A ello se suman los efectos laborales que, según denunció, ha provocado el nuevo modelo de recaudo. Núñez afirmó que algunos empresarios modificaron unilateralmente las condiciones de pago de los conductores, aumentaron las cuotas diarias o retrasaron el pago de remuneraciones, situación que motivó denuncias ante la Inspección del Trabajo. Frente a este escenario, el dirigente reiteró la principal solicitud del gremio: permitir transitoriamente un sistema de pago mixto, que combine el uso de tarjetas con la recepción de efectivo mientras se corrigen las fallas técnicas. El conductor no quiere dejar pasajeros abajo ni transformarse en el responsable de un problema tecnológico. Lo único que pedimos es una solución que permita prestar un servicio digno y sin perjudicar a los usuarios, concluyó.
Las dificultades que ha generado la implementación del nuevo sistema de pago electrónico en el transporte público de Antofagasta continúan sumando cuestionamientos. Esta vez fueron los propios conductores quienes advirtieron que los problemas persisten y que, lejos de disminuir, afectan diariamente tanto a pasajeros como a trabajadores del transporte. En entrevista con Antofagasta Televisión, el dirigente de los conductores del TransAntofagasta, Luis Núñez, afirmó que las fallas detectadas durante la marcha blanca no fueron resueltas antes de la puesta en marcha definitiva del sistema, situación que hoy se traduce en rechazos de tarjetas, demoras en la operación y constantes reclamos de los usuarios. Uno de los problemas más recurrentes, explicó, afecta a estudiantes que, al no poder validar correctamente su Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE), terminan pagando tarifa de adulto mediante tarjetas bancarias o simplemente no pueden acceder al servicio. Hay escolares que deberían pagar con su TNE, pero están cancelando tarifa completa porque el sistema no responde, señaló. Núñez sostuvo que los inconvenientes también alcanzan a adultos mayores y usuarios de tarjetas Bipay y bancarias, quienes, pese a contar con saldo suficiente, reciben reiterados mensajes de rechazo al momento de abordar los buses. En muchos casos, indicó, los conductores optan por recibir efectivo para evitar dejar pasajeros en la vía pública, pese a las advertencias de sanciones por parte de las empresas y de la autoridad. El dirigente también cuestionó la falta de coordinación entre los distintos actores involucrados en la implementación del sistema. A su juicio, hasta ahora no ha existido una instancia de trabajo conjunta entre la Seremi de Transportes, la empresa Bipay, los empresarios y los representantes de los conductores para buscar soluciones concretas. Si bien reconoció que el procesamiento diferido de los cobros bancarios —que consolida los viajes durante la noche o madrugada— corresponde al funcionamiento normal del sistema EMV, advirtió que existen casos distintos, donde pasajeros aseguran haber recibido cobros por viajes que nunca pudieron realizar debido a que la validación fue rechazada. A ello se suman los efectos laborales que, según denunció, ha provocado el nuevo modelo de recaudo. Núñez afirmó que algunos empresarios modificaron unilateralmente las condiciones de pago de los conductores, aumentaron las cuotas diarias o retrasaron el pago de remuneraciones, situación que motivó denuncias ante la Inspección del Trabajo. Frente a este escenario, el dirigente reiteró la principal solicitud del gremio: permitir transitoriamente un sistema de pago mixto, que combine el uso de tarjetas con la recepción de efectivo mientras se corrigen las fallas técnicas. El conductor no quiere dejar pasajeros abajo ni transformarse en el responsable de un problema tecnológico. Lo único que pedimos es una solución que permita prestar un servicio digno y sin perjudicar a los usuarios, concluyó.