Una de las primeras decisiones adoptadas por el Presidente José Antonio Kast tras asumir el mando apunta directamente a la situación de la frontera norte del país. Entre las primeras seis medidas dictadas por el nuevo Mandatario, tres están enfocadas en el control fronterizo, una zona considerada estratégica en materia de seguridad, migración irregular y combate al narcotráfico. En ese contexto, el Gobierno anunció el nombramiento del almirante en retiro Alberto Soto como “comisionado de la macrozona norte”. Su misión será coordinar la implementación de un ambicioso plan cuyo objetivo central es la erradicación de pasos no habilitados en la frontera con Perú y Bolivia. El exmarino tendrá la tarea de articular el trabajo entre distintas instituciones que operan en la zona, entre ellas Carabineros, la Policía de Investigaciones, el Ejército, la Fuerza Aérea, Aduanas y la Fiscalía, además de las autoridades políticas regionales. A esto se suma la implementación de nuevos recursos tecnológicos para fortalecer el control fronterizo. Entre las herramientas contempladas en el plan se incluyen drones de vigilancia, cámaras térmicas, sistemas biométricos y la construcción de barreras físicas como muros, zanjas y otros obstáculos destinados a impedir el tránsito por pasos clandestinos. Las medidas se concentrarán principalmente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, que en conjunto suman más de 800 kilómetros de frontera con Perú y Bolivia. En estas zonas se ubican algunos de los principales puntos utilizados para el ingreso irregular al país, especialmente en sectores cercanos a Chacalluta y Colchane. La frontera norte también es considerada la principal puerta de entrada de drogas a Chile. Solo en los últimos dos años y medio, en la Región de Antofagasta se han decomisado cerca de 86 toneladas de sustancias ilícitas, entre ellas marihuana, ketamina y cocaína destinada tanto al consumo interno como al tráfico internacional. El Presidente Kast también convocó al recién asumido comandante en jefe del Ejército, Pedro Varela, para solicitar un aumento en la dotación de efectivos en la zona y reforzar la implementación de las nuevas medidas de control. Además del plan fronterizo, el Mandatario anunció la creación de una fuerza de tareas para realizar una auditoría total al Estado, con el objetivo de detectar irregularidades en ministerios y servicios públicos. Esta instancia estará integrada por los subsecretarios del Interior, Hacienda y la Segpres. En paralelo, el Gobierno instruyó resolver 51 recursos pendientes en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, vinculados a proyectos de inversión que suman cerca de 16 mil millones de dólares y que actualmente se encuentran detenidos por trámites administrativos. Finalmente, el Ejecutivo designó al ministro de Vivienda, Iván Poduje, como encargado de reconstrucción en las regiones del Biobío, Ñuble y Valparaíso, con la misión de agilizar la ejecución de subsidios y proyectos habitacionales tras las emergencias recientes.
Una de las primeras decisiones adoptadas por el Presidente José Antonio Kast tras asumir el mando apunta directamente a la situación de la frontera norte del país. Entre las primeras seis medidas dictadas por el nuevo Mandatario, tres están enfocadas en el control fronterizo, una zona considerada estratégica en materia de seguridad, migración irregular y combate al narcotráfico. En ese contexto, el Gobierno anunció el nombramiento del almirante en retiro Alberto Soto como “comisionado de la macrozona norte”. Su misión será coordinar la implementación de un ambicioso plan cuyo objetivo central es la erradicación de pasos no habilitados en la frontera con Perú y Bolivia. El exmarino tendrá la tarea de articular el trabajo entre distintas instituciones que operan en la zona, entre ellas Carabineros, la Policía de Investigaciones, el Ejército, la Fuerza Aérea, Aduanas y la Fiscalía, además de las autoridades políticas regionales. A esto se suma la implementación de nuevos recursos tecnológicos para fortalecer el control fronterizo. Entre las herramientas contempladas en el plan se incluyen drones de vigilancia, cámaras térmicas, sistemas biométricos y la construcción de barreras físicas como muros, zanjas y otros obstáculos destinados a impedir el tránsito por pasos clandestinos. Las medidas se concentrarán principalmente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, que en conjunto suman más de 800 kilómetros de frontera con Perú y Bolivia. En estas zonas se ubican algunos de los principales puntos utilizados para el ingreso irregular al país, especialmente en sectores cercanos a Chacalluta y Colchane. La frontera norte también es considerada la principal puerta de entrada de drogas a Chile. Solo en los últimos dos años y medio, en la Región de Antofagasta se han decomisado cerca de 86 toneladas de sustancias ilícitas, entre ellas marihuana, ketamina y cocaína destinada tanto al consumo interno como al tráfico internacional. El Presidente Kast también convocó al recién asumido comandante en jefe del Ejército, Pedro Varela, para solicitar un aumento en la dotación de efectivos en la zona y reforzar la implementación de las nuevas medidas de control. Además del plan fronterizo, el Mandatario anunció la creación de una fuerza de tareas para realizar una auditoría total al Estado, con el objetivo de detectar irregularidades en ministerios y servicios públicos. Esta instancia estará integrada por los subsecretarios del Interior, Hacienda y la Segpres. En paralelo, el Gobierno instruyó resolver 51 recursos pendientes en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, vinculados a proyectos de inversión que suman cerca de 16 mil millones de dólares y que actualmente se encuentran detenidos por trámites administrativos. Finalmente, el Ejecutivo designó al ministro de Vivienda, Iván Poduje, como encargado de reconstrucción en las regiones del Biobío, Ñuble y Valparaíso, con la misión de agilizar la ejecución de subsidios y proyectos habitacionales tras las emergencias recientes.