Una alerta por un supuesto accidente de una aeronave menor movilizó a equipos de emergencia hasta el kilómetro 3 de la Ruta 195, en el sector de Tuina, en la Provincia de El Loa. De acuerdo con los antecedentes recibidos, en el lugar se habría producido la caída de una avioneta, situación que motivó el despliegue de personal para verificar la posible emergencia. Sin embargo, al llegar al sitio indicado, los equipos constataron que el humo observado correspondía a una quema de basura a cielo abierto. Tras recorrer y revisar el sector, se descartó la existencia de una aeronave siniestrada y de cualquier otro hecho relacionado con una emergencia aeronáutica. Como parte del procedimiento, se realizaron coordinaciones con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del Aeropuerto El Loa y la respectiva Torre de Control. Ambos organismos informaron que no mantenían antecedentes sobre accidentes aéreos ni registros de operaciones o vuelos en el lugar y horario consultados. Al procedimiento también concurrieron voluntarios de Bomberos y personal de Asistencia Vecinal, quienes realizaron las diligencias de verificación correspondientes. La situación quedó controlada y no se reportaron personas lesionadas.
Una tragedia afectó al sector norte de Antofagasta luego que un voraz incendio consumiera parte de un campamento emplazado en las cercanías de calle Santa Rosa de Huara con Juvenal Morla, dejando como saldo un menor de edad fallecido, nueve viviendas destruidas y 49 personas damnificadas. La emergencia se registró durante la jornada y obligó a un amplio despliegue de recursos por parte del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, luego que las llamas se propagaran rápidamente entre las precarias estructuras del asentamiento. De acuerdo con el balance entregado por los organismos de emergencia, el fuego destruyó completamente nueve viviendas, mientras que otras cuatro resultaron afectadas por daños derivados de las labores de extinción. En total, 30 adultos y 19 menores de edad debieron abandonar sus hogares, quedando damnificados a consecuencia del siniestro. La Central de Alarmas de Bomberos despachó inicialmente a las unidades B-7, BT-7, BR-8, B-10 y Q-2 tras recibir el llamado por fuego en un campamento. Sin embargo, debido a la magnitud de la emergencia, fue necesario reforzar el operativo con más recursos y personal especializado. En el lugar trabajaron ocho compañías del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta bajo el mando del primer comandante Alfonso Olivera, movilizando a un total de 102 voluntarios que combatieron intensamente las llamas para evitar que el incendio se extendiera a sectores colindantes. La situación más dramática se confirmó una vez controlada la emergencia, cuando se informó el fallecimiento de un menor de edad. Las circunstancias de su muerte y el origen del incendio deberán ser determinadas por las investigaciones que desarrollarán los organismos competentes. Mientras continúan las pericias para establecer las causas del siniestro, equipos de emergencia y organismos públicos coordinan acciones para apoyar a las familias afectadas por una de las emergencias más graves registradas en los últimos meses en el sector norte de Antofagasta.
Una de las mayores inversiones en equipamiento para Bomberos de los últimos años fue aprobada por el Consejo Regional de Antofagasta, luego de dar luz verde a un proyecto financiado con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) por un monto de $30.336.483.708, destinado a la reposición y adquisición de carros bomba y unidades de rescate para distintas comunas de la región. La iniciativa beneficiará directamente a siete cuerpos de Bomberos y a un total de 29 compañías distribuidas en el territorio regional, permitiendo la incorporación de 31 nuevas unidades de emergencia que reforzarán la capacidad operativa de la institución frente a incendios, rescates y otras contingencias. En total, serán 1.681 voluntarios los que verán fortalecidas sus labores gracias a la llegada de nuevo equipamiento, considerado fundamental para enfrentar emergencias cada vez más complejas y garantizar una respuesta oportuna a la comunidad. La distribución de los vehículos contempla nueve unidades para Antofagasta y otras nueve para Calama, mientras que Sierra Gorda recibirá cuatro. En tanto, Mejillones contará con tres nuevas unidades, mientras que Tocopilla, Taltal y María Elena recibirán dos cada una. Desde el Gobierno Regional destacaron que esta inversión responde a una necesidad largamente planteada por los cuerpos de Bomberos de la zona, muchos de los cuales operan actualmente con material mayor que ha cumplido su vida útil o requiere renovación para responder adecuadamente a las exigencias actuales. Junto con la aprobación de este proyecto, las autoridades anunciaron tres iniciativas complementarias que permitirán seguir fortaleciendo a la institución. Entre ellas destacan la adquisición de vehículos especiales para capacitación, equipamiento destinado a rescates GERSA y la reposición de carros de primera intervención. Las entregas de las nuevas unidades se realizarán de manera progresiva entre 2026 y 2029, en un proceso que busca modernizar la flota regional de Bomberos y mejorar la seguridad de miles de habitantes de la Región de Antofagasta frente a futuras emergencias.
Una alerta por un supuesto accidente de una aeronave menor movilizó a equipos de emergencia hasta el kilómetro 3 de la Ruta 195, en el sector de Tuina, en la Provincia de El Loa. De acuerdo con los antecedentes recibidos, en el lugar se habría producido la caída de una avioneta, situación que motivó el despliegue de personal para verificar la posible emergencia. Sin embargo, al llegar al sitio indicado, los equipos constataron que el humo observado correspondía a una quema de basura a cielo abierto. Tras recorrer y revisar el sector, se descartó la existencia de una aeronave siniestrada y de cualquier otro hecho relacionado con una emergencia aeronáutica. Como parte del procedimiento, se realizaron coordinaciones con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del Aeropuerto El Loa y la respectiva Torre de Control. Ambos organismos informaron que no mantenían antecedentes sobre accidentes aéreos ni registros de operaciones o vuelos en el lugar y horario consultados. Al procedimiento también concurrieron voluntarios de Bomberos y personal de Asistencia Vecinal, quienes realizaron las diligencias de verificación correspondientes. La situación quedó controlada y no se reportaron personas lesionadas.
Una tragedia afectó al sector norte de Antofagasta luego que un voraz incendio consumiera parte de un campamento emplazado en las cercanías de calle Santa Rosa de Huara con Juvenal Morla, dejando como saldo un menor de edad fallecido, nueve viviendas destruidas y 49 personas damnificadas. La emergencia se registró durante la jornada y obligó a un amplio despliegue de recursos por parte del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, luego que las llamas se propagaran rápidamente entre las precarias estructuras del asentamiento. De acuerdo con el balance entregado por los organismos de emergencia, el fuego destruyó completamente nueve viviendas, mientras que otras cuatro resultaron afectadas por daños derivados de las labores de extinción. En total, 30 adultos y 19 menores de edad debieron abandonar sus hogares, quedando damnificados a consecuencia del siniestro. La Central de Alarmas de Bomberos despachó inicialmente a las unidades B-7, BT-7, BR-8, B-10 y Q-2 tras recibir el llamado por fuego en un campamento. Sin embargo, debido a la magnitud de la emergencia, fue necesario reforzar el operativo con más recursos y personal especializado. En el lugar trabajaron ocho compañías del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta bajo el mando del primer comandante Alfonso Olivera, movilizando a un total de 102 voluntarios que combatieron intensamente las llamas para evitar que el incendio se extendiera a sectores colindantes. La situación más dramática se confirmó una vez controlada la emergencia, cuando se informó el fallecimiento de un menor de edad. Las circunstancias de su muerte y el origen del incendio deberán ser determinadas por las investigaciones que desarrollarán los organismos competentes. Mientras continúan las pericias para establecer las causas del siniestro, equipos de emergencia y organismos públicos coordinan acciones para apoyar a las familias afectadas por una de las emergencias más graves registradas en los últimos meses en el sector norte de Antofagasta.
Una de las mayores inversiones en equipamiento para Bomberos de los últimos años fue aprobada por el Consejo Regional de Antofagasta, luego de dar luz verde a un proyecto financiado con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) por un monto de $30.336.483.708, destinado a la reposición y adquisición de carros bomba y unidades de rescate para distintas comunas de la región. La iniciativa beneficiará directamente a siete cuerpos de Bomberos y a un total de 29 compañías distribuidas en el territorio regional, permitiendo la incorporación de 31 nuevas unidades de emergencia que reforzarán la capacidad operativa de la institución frente a incendios, rescates y otras contingencias. En total, serán 1.681 voluntarios los que verán fortalecidas sus labores gracias a la llegada de nuevo equipamiento, considerado fundamental para enfrentar emergencias cada vez más complejas y garantizar una respuesta oportuna a la comunidad. La distribución de los vehículos contempla nueve unidades para Antofagasta y otras nueve para Calama, mientras que Sierra Gorda recibirá cuatro. En tanto, Mejillones contará con tres nuevas unidades, mientras que Tocopilla, Taltal y María Elena recibirán dos cada una. Desde el Gobierno Regional destacaron que esta inversión responde a una necesidad largamente planteada por los cuerpos de Bomberos de la zona, muchos de los cuales operan actualmente con material mayor que ha cumplido su vida útil o requiere renovación para responder adecuadamente a las exigencias actuales. Junto con la aprobación de este proyecto, las autoridades anunciaron tres iniciativas complementarias que permitirán seguir fortaleciendo a la institución. Entre ellas destacan la adquisición de vehículos especiales para capacitación, equipamiento destinado a rescates GERSA y la reposición de carros de primera intervención. Las entregas de las nuevas unidades se realizarán de manera progresiva entre 2026 y 2029, en un proceso que busca modernizar la flota regional de Bomberos y mejorar la seguridad de miles de habitantes de la Región de Antofagasta frente a futuras emergencias.